¡Que cada quien le vaya a quien le dé la gana!


Opinión / Reflexión
2 julio 2010

Era 1986 y con 13 años ya tenía una idea clara de lo que era un Mundial de Fútbol. Esperaba con ansias aquel que se celebraría en México. En el ‘82, ayudado en gran parte por mi hermano, había intentado llenar mi primer álbum de barajitas, el del Naranjito, y también comencé a comprender por qué tanta algarabía y atención hacia los partidos.

Diego Armando Maradona hizo lo que hizo sobre las canchas mexicanas en aquel ’86 y Argentina comenzó a gustarme. En mi colegio nos enseñaron que “los pueblos odian la guerra” y para mí era inevitable detestar a los ingleses. Habían sido ellos quienes se metieron en Las Malvinas sin que nadie los invitara. Ver al 10 argentino devolver el golpe en el deporte que inventaron  los eternos conquistadores, me daba una alegría inmensa.

Esas lecciones de Rubén Blades acerca de la unión latinoamericana me obligaban a identificarme con el más parecido a lo mío y ese era Argentina.

Comencé a irle a Argentina. Comencé a celebrar y a sufrir. Sabía que nuestro equipo venezolano aún estaba lejos del Mundial y no podía dejar de disfrutar y angustiarme con los Mundiales por eso. La mayoría de mis amigos le iban a Brasil y como siempre he sido un ‘lleva-la-contraria’ de primera comencé a mostrar banderitas y motivitos albicelestes.

Yo le iba a Argentina, casi todos a Brasil y uno que otro a Alemania, Italia, Portugal, etc. No había problemas y nadie se molestaba por eso.

En más de una ocasión fuimos a Las Mercedes de Caracas a celebrar los triunfos y también en más de una acompañé a los de las otras aficiones a celebrar los de ellos. Cada quien tenía una historia. Había uno que le iba a Alemania porque se identificaba con lo intimidante de sus jugadores, otro le iba a Italia porque tenía una novia cuya abuela era de allá y así mil y un ejemplos… Cuestionaba uno las aficiones a veces pero nunca en serio y también preguntábamos para conocer los orígenes.

Pero ahora algo ha cambiado. La selección ‘vinotinto’ ya no es lo mismo de 1986 ni 1990 ni 2002. Se ha dado a respetar en la región y ha mejorado.

En el ahora hay quienes se ofenden porque sigue habiendo venezolanos que se gozan y se sufren los triunfos ajenos como propios. Hay quienes deciden no hinchar por nadie en el Mundial porque Venezuela no está. Y a esos que se visten con los colores del país adoptado por la pasión los llaman ‘pasteleros’, un término que -según cuentan- irónicamente tampoco pertenece al venezolano, fue tomado prestado de algún otro país.

Siento muchísimo respeto por aquel que no le da la gana de celebrarle nada a ningún otro país porque le duele tanto la camisa ‘vinotinto’ que simplemente no le nace. No sólo lo respeto, de hecho hasta lo admiro por ese sentimiento tan puro, bonito y verdadero por su selección. Eso demuestra que el 11 venezolano está creciendo no sólo en la cancha sino en las tribunas.

Sin embargo, no siento lo mismo por quienes condenan a los llamados “pasteleros”. Me parece una injusticia tremenda insinuar que celebrar los triunfos de otro país en el Mundial es una conducta anti nacional. La última vez que chequeé Venezuela no estaba en el Mundial y Brasil no la estaba eliminando. Entonces ¿qué tiene de malo que alguien se pinte de ‘verdeamarelho’ y se pasee por las calles así?  ¿y qué pasa si la portuguesita se pone a llorar porque le eliminaron a su equipo? ¿y qué de negativo trae que un pana se beba unas cuentas cervezas alemanas gozándose la goleada teutona?

En la tolerancia tiene que haber espacio para todos. En la tolerancia tienen que entrar los que no quieren y los que sí. La diversidad de criterios es básica para la convivencia pacífica y sin tolerancia no hay paz.

Que si eso en Brasil o Argentina no se ve, pues la realidad es que no podemos comparar países en los cuales el fútbol es un asunto cultural y viene sembrado en la configuración genética de la gente, con otro en el cual el fútbol ni siquiera es el primer deporte.

Venezuela, de paso, no es el único país en el cual los aficionados adoptan otros representativos para hacer del Mundial una experiencia más placentera y emocionante. Va un ejemplo: Una encuesta realizada por SABC, una de las principales cadenas televisivas de Sudáfrica, reveló que más del 75 por ciento de los sudafricanos auparían a Brasil luego de ver eliminada a su adorada selección conocida como ‘Bafana Bafana’.

¿Y entonces? ¿Hay que condenarlos a los sudafricanos por eso? Cada quien con su opinión, pero la mía es que no. Y créanme cuando les digo que esa gente ¡muere! por sus Bafanas.

En este Mundial le iba a Estados Unidos y a Argentina y siempre que Venezuela no esté, la cosa no va a cambiar. Tengo camisas de los dos equipos y banderitas también. Me han hecho reír y sí, me han hecho llorar…

Eso no me hace más o menos venezolano…

7 responses to “¡Que cada quien le vaya a quien le dé la gana!

  1. Pingback: Tweets that mention ¡Que cada quien le vaya a quien le dé la gana! « El Batiburrillo -- Topsy.com

  2. Pana muy buena tu opinión, yo soy uno de los que critica a los ‘pasteleros’ a muerte, pero estoy de acuerdo con el 80% de tu artículo, sin embargo me parece que si es un poco anti-nacionalista apoyar a otra selección, pero no hablo de querer que ganen, hablo de volverse loco pintandose la cara y caravaneando. Pero tienes razón en que no tiene nada de malo echarse una gozandose el partido del equipo preferido. Me parece que le has dado un punto muy neutral y tolerante a todo el asunto. Permite que los que no estén de acuerdo contigo puedan opinar, sigo estado en contra de irle a otros países pero te felicito por ese tremendo artículo!

  3. yo soy de la opinion de que ya que venezuela no esta, uno podria desear de corazon que ojala uno de nuestros hermanos suramericanos sea el que levante la copa, pero de ahí a sentir fanatismo por una selección de otro país, y pintarme los colores de su bandera y selección, hay un inmenso trecho, me parece que es faltarle el respeto a mi pais, a mi selección, a mi identidad venezolana, me parece indigno, si otros lo hacen allá ellos, no compartire nunca su postura, mucho menos podría respetarla, saludos.

  4. Hola, he leido tu articulo, me ha gustado tu manera de explicar tu punto, del por que le vas a esos otros equipos, etc, pero al igual que Farid, no estoy de acuerdo contigo en cuanto a apoyar a otros equipos,

    Te explico mi punto de vista:
    Entiendo que a los descendientes de europeos que viven en Venezuela vayan por Portugal, Italia,España. Ellos tienen raices, su historia, esta ligada a estos paises, no solo es futbol, es costumbres, cultura,etc.

    Pero no entiendo ir por Argentina, Brasil, Chile, o cualquier suramericano, ¿si por ellos nosotros no estamos en el mundial?, creo que no has estado en partidos de clasificacion, como cuando Chile nos ganó en San Cristobal, que al hacernos el gol, los chilenos nos mandaron a callar, o cuando a Robinho le daba risa, que venezolanos fuesen por Brasil, por que si “¿nosotros no teniamos un equipo?”.

    Lo triste de esto, es que no apollas a tu equipo, por que no vas a los juegos de venezuela, pero cada 4 años cuando hay un mundial, si le vas a otras selecciones como el mas experto de futbol?, desgraciadamente para muchos es una moda de cada 4 años y ya, y eso amigo mio, es el verdadero motivo de la rabia de muchos, por llamarles pasteleros, que por cierto, buscalo en la RAE, y es una persona que es muy acomodadiza, traducido al futbol, es que voy por uno y por otro segun vaya ganando, eso no es sentir el futbol, eso es ir a caballo ganador.

  5. Oscar Izaguirre

    Saludos,

    Buen artículo… y definitivamente uno nunca se acuesta sin aprender algo nuevo, en verdad el término “pastelero” lo define el DRAE como “Persona acomodadiza en demasía, que elude las decisiones vigorosas”…

  6. con respecto a los pasteleros considero que hay dos clases los que en el mundial le van a otros equipos pero tambien estan los que insultan la vinotinto y nuestro futvol a esos es a los que les tengo arrechera cada quien que le vaya a quien quiera pero yo le voy a la vinotinto en las buenas y en las malas mas saludos

  7. Hola Sergio,
    Muchas gracias por invitarme a leer tu nota.
    Permíteme comentar lo siguiente:

    El título de tu artículo es algo que yo he dicho mil veces durante este mundial: “Cada quien que vaya a quien le dé la gana”. El verbo “ir” lo entiendo yo como “querer que gane”. Cero rollo con eso. El problema surge cuando se pasa más allá de “ir” y se escuchan frases como “Yo soy Brasileño” en lugar de “Yo le voy a Brasil”. Con la segunda frase no tengo problema, pero la primera es un absurdo. Muchos aquí han pretendido ser quien no son. Como digo en mi nota de clanDIEZtino (www.clandieztino.blogspot.com), cada quien es libre de hacer lo que quiera. A mí me puede parecer triste, pero esa es sólo mi opinión, no la verdad absoluta. ¿Por qué salimos con tanto alborozo a la Sadel cuando gana Brasil y no cuando gana Venezuela? ¿O dónde nacimos? Esa es la reflexión que hay que hacer.
    Yo no te voy a engañar… Yo sí me he tripeado este mundial. He jugado a la quiniela, he visto partidos, sí, he gritado goles, porque se trata del deporte más hermoso del mundo… Pero entiendo el significado de una bandera. Yo sólo tengo una bandera, no varias. Las banderas no son juguetes. Se respetan. Por eso me sentiría autoengañado si enarbolo una bandera que no es mía. Así lo veo.

    Esperemos que con el paso del tiempo encontremos un ADN cultural de consenso y dejemos de gastar energías en esta diatriba sin ganadores.

    Un abrazo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s