La verdadera estrella es el entrevistado


¿Qué tiene que ver una clase de gerencia con periodismo? Mucho, pero yo tampoco lo sabía, recién lo aprendí y he decidido compartirlo.

Preguntar es un arte, al menos lo es para el reportero serio y esmerado y también lo es para el gerente exitoso. Hacer las preguntas correctas en una entrevista puede marcar la diferencia entre un artículo o un artículo muy bueno. En gerencia puede indicar la distancia entre un problema latente y su solución. A veces, se nos olvidan ciertos principios básicos del tan subestimado arte de formular la pregunta.

Algunos esquemas gerenciales sugieren a los ‘managers’ tres tipos de preguntas al momento de solucionar conflictos con sus empleados:

1-    Pregunta cerrada
2-    Pregunta abierta
3-    Pregunta HP (no, ¡no por eso!) ‘High Performance’

El primer tipo es el de esas preguntas que solamente tienen una respuesta: ¿Crees que pasará eso? [Sí o no]; ¿Cuántos años tienes? [15] o ¿Te estás aburriendo con este blog escolar? [Sí claro…]

El segundo tipo es mi favorito. Conjunta esas preguntas que le permiten al entrevistado explayarse si es que le gusta hablar y obliga a los callados a pensar un poquito y soltar la lengua. “Háblame de lo que va a pasar…”; “Háblame de lo difícil y lo fácil que es tener tu edad…”; “Háblame de lo aburrido que es este blog escolar…”.

Las preguntas abiertas son usadas por entrevistadores de altura. Gente como Larry King tiende a iniciar los diálogos con preguntas de este tipo y luego alterna con cerradas y así va.

El tercer género es el más complicado. Las preguntas ‘HP’ obligan a pensar no sólo al entrevistado sino al entrevistador y, por lo general, se usan más para interrogar creando diálogo y resolver problemas por esa vía.  En el caso del reportero se utilizan con menor frecuencia, mientras que los gerentes las manejan constantemente. “Dime cómo puedo entender mejor lo que pasó”; “¿Cómo podría ayudarte a solucionar los problemas típicos de tu edad?”;  “Dime cómo hago para evitar que te aburras con este blog escolar”.

Una pregunta ‘HP’ aplicada a un caso en deportes, por mencionar el área de experiencia, sería: “¿Y cómo ayudarías a que Fulano mejore su desempeño?”. Este tipo de preguntas pone a pensar al entrevistado, pero no lo encasilla en una respuesta corta. A través de ellas además, siempre se pregunta en supuestos y nunca en pasado.

Recordemos. Estas son técnicas gerenciales y no periodísticas , pero hoy me dio por jugar a relacionarlas.

A veces caemos (léase bien “caemos”) en la clase de reportero que se niega a hacer preguntas abiertas. También es común equivocarnos al responder antes de darle esa oportunidad a quien realmente importa: El entrevistado. La combinación de los dos factores es letal para la gestación de una buena entrevista.

Veamos el ejemplo:

Reportero: “Sabemos que pasó lo que pasó y que fue un proceso muy duro para ti, porque sobre todo a tu edad, justo en la adolescencia, son cosas difíciles de entender. Aún así, después de recapacitar ¿te sigue pareciendo muy aburrido este blog escolar?”

Entrevistado: “Sí, muy aburrido”.

Es un desastre acorralar al entrevistado de esa manera. A nadie le gusta que lo acorralen y es contraproducente para la conexión entre el cerebro y el habla. Corto circuito reporteril.

Considero casi siempre un fracaso escuchar al entrevistado decir frases así: “Como tú ya dijiste” o “Ya lo mencionaste todo”

Caemos en el error de creer que soltando una verborrea le demostramos al entrevistado y al público que sabemos muchísimo. Eso no importa, si estamos en la posición de entrevistar es por algo y no hace falta más. Dejemos que la verdadera estrella del show, el entrevistado, le hable a la audiencia a través de nosotros. A final de cuentas, eso somos, canales de comunicación, simples enlaces entre personajes de interés y el público.

Y entonces… Cuéntame lo que piensas de esta nota…

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9 responses to “La verdadera estrella es el entrevistado

  1. Nunca se deja de aprender y supongo que, sin intención, intentaste hacer algo más de lo que dice el perfil de este espacio.

    Ahora más que nunca intentaré siempre, como debe ser, tener mejor formuladas mis preguntas y no tratar de explicarle a quien deseo que me hable lo que deseo escuchar de él. (Me expliqué).

    EXCELENTE!!!…

    • JAJAJA! La clave en esto, como en muchas otras cosas, es balance. Preguntar cerrado no está mal. Las preguntas elaboradas tampoco son malas, pero no se puede abusar de ellas, así como tampoco de las preguntas abiertas…
      Y otra cosa, aún cuando tengas mucha experiencia, siéntete y admítete como alumno. No hay nada como seguir aprendiendo. Nunca sabe uno todo… Gracias por leerlo. ¡Un abrazo!

  2. Pingback: Tweets that mention La verdadera estrella es el entrevistado « El Batiburrillo -- Topsy.com

  3. Excelente artículo. Acá te dejo un par de links con preguntas que pueden ser útiles para Bios o entrevistas en general.

    http://oldfashionedliving.com/bioquestions.html

  4. Que grande eres mi pana… Mas genial imposible. Se lo pasare a mis alumnos ya…

  5. Eh, genial, gracias por compartirlo. En particular, las preguntas HP no las había considerado y si uno se descuida, podría incluirlas en las abiertas; con lo que corremos el riesgo de perderlas, de no usarlas nunca, pero realmente pueden sacar la mejor información (en ciertos casos) o ser un total fracaso (y las editamos jeje). Un abrazo…

  6. Me encanto!.
    Excelente articulo, muy ameno y realistico….definitivamente todos los dias se sigue aprendiendo.
    saludos.

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